Recomendaciones para el manejo de infecciones del pie diabético
I. ¿En que pacientes diabéticos con lesiones en el pie debemos sospechar una infección y como podemos clasificarla?
Recomendaciones
Los clínicos deben considerar la posibilidad de una infección que se esté presentando en cualquier lesión en un paciente con diabetes. La evidencia de infección generalmente incluye los signos clásicos de inflamación (enrojecimiento, aumento de temperatura local, edema, molestia o dolor) o secreción purulenta, pero también puede incluir signos secundarios o adicionales ( por ejemplo: secreción no purulenta, tejido de granulación decolorado o friable, socavado de los bordes de la herida, mal olor)
- Los clínicos deben estar al pendiente de los factores que incrementan el riesgo de Infección del Pie Diabético, (DFI por sus siglas en inglés) y considerar la infección especialmente cuando estos factores está presentes, incluyen una herida para la cual la prueba de palpación ósea transulcerosa (probe-to-bone (PTB) test) es positiva, una ulceración presente por más de 30 días; una historia de ulceras en pie recurrente; una herida de pie traumática, la presencia de enfermedad vascular periférica en la extremidad afectada, una amputación de extremidad inferior previa, la pérdida de protección sensorial, la presencia de insuficiencia renal, o una historia de caminar descalzo.
- Los clínicos deben seleccionar y usar rutinariamente un sistema de clasificación validado, tal como el desarrollado por el International Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF) (abreviado con el acrónimo PEDIS), para clasificar las infecciones y ayudar a definir el tipo y la severidad de los casos y su evolución. La Clasificación de Heridas de Infección del Pie Diabético (DFI Wound Score) puede proporcionar una discrimación cuantitativa adicional para la investigación del pie diabético. Otros esquemas de clasificación de pie diabético validadas tienen límites de evaluación para la infección, ya solo describen su presencia o ausencia.