lunes, 26 de marzo de 2012

Ortopedia y Traumatología

Modificación del líquido sinovial en diferentes afecciones articulares de la rodilla
Sokoloff consideró al cartílago articular, el líquido sinovial, la membrana sinovial y el hueso subcondral como una unidad funcional a la que se deben agregar otros aspectos, como son el intercambio de oxígeno y de nutrientes, la liberación de hormonas y factores de crecimiento.Existe un interés creciente por desarrollar técnicas que protejan y reparen las lesiones del cartílago articular.
Desde un punto de vista bioquímico, el cartílago articular es un tejido capaz de sintetizar y degradar constantemente los componentes de la matriz extracelular. Los mecanismos de acción de los factores de crecimiento y las interleucinas (IL) potencian o inhiben la síntesis de los componentes de la matriz extracelular, y favorecen la actuación de moléculas que degradan el cartílago como son las proteasas o sus inhibidores tisulares.
Las propiedades mecánicas del cartílago varían cuando se producen alteraciones de las estructuras articulares como son la sección del ligamento cruzado anterior (LCA), una meniscectomía o la resección del platillo tibial.
El líquido sinovial (LS) que recubre las estructuras articulares de la rodilla es un dializado del plasma, secretado por la membrana sinovial, que en condiciones normales no contiene factores de coagulación, eritrocitos, ni hemoglobina, sin embargo presenta hialuronato y una glicoproteína lubricante llamada lubricina que reducen la fricción y lubrican la articulación.
Los estudios epidemiológicos señalan que aproximadamente el 6% de los adultos tienen una afección degenerativa de la rodilla, porcentaje que aumenta al 10% en personas mayores de 65 años.
Con el objetivo de analizar las modificaciones del líquido sinovial (LS) en las afecciones articulares más frecuentes de la rodilla y establecer una relación en función de su concentración, se realizó un estudio para ver las modificación del líquido sinovial en diferentes afecciones articulares de la rodilla.

Metodo:
Se analizaron 62 muestras de LS de rodillas con afección meniscal (32), rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) (17) y lesión condral aislada (13). De cada muestra se realizó un estudio cuantitativo y cualitativo de las citocinas (IL-1, IL-2, IL-6, IL-10, TNF-α) y factores de crecimiento (IGF-1, TGF-ß).

Resultados:
En la lesión del LCA, el ambiente del LS fue predominantemente anabólico e inflamatorio, con niveles elevados de IL1, IL6, significativos de TGF-ß (p=0,02 y p=0,004), IL-10 (p=0,046 y p=0,047) y significativamente disminuidos de TNF-α (p=0,02 y p=0,004). En la afección condral y meniscal, predominó un ambiente catabólico, con elevación significativa del TNF-α y disminución significativa del TGF-ß (p=0,02 y p=0,004). Las diferencias fueron mayores en el caso de la lesión condral aislada.

Conclusión:
Los cambios observados señalan que en la lesión articular, además de la alteración biomecánica, el LS influye negativamente en la homeostasis articular, variando su composición según el tipo de afección.

Palabras clave Líquido sinovial. Citocinas. LCA. Menisco. Cartílago articular.

Modificación del líquido sinovial en diferentes afecciones articulares de la rodilla
Martínez de Albornoz Torrente, P.; Forriol, F.
Publicado en Rev Ortp Traumatol. 2012;56:140-8. - vol.56 núm 02



La vitamina D: Aspectos de interés para el cirujano ortopédico y traumatólogo.
En los últimos años existe un notable incremento del interés por la vitamina D, no solo por la importancia que tiene en el metabolismo óseo-mineral, sino también por los efectos extraóseos cada vez mejor conocidos de este sistema hormonal.
Procesos extraóseos con los que se relaciona la vitamina D: Cáncer de mama, Diabetes mellitus tipo 1, Cáncer de próstata, Leucemia, Cáncer Colorrectal, Fibromialgia, Cáncer de pulmón, Infecciones, Esclerosis múltiple, Enfermedad pulmonar, Enfermedad de Parkinson, Asma, Depresión, Enfermedades hepáticas crónicas, Esquizofrenia, Enfermedad inflamatoria intestinal, Encefalitis autoinmune, Artritis reumatoide, Enfermedad cardiovascular.

La deficiencia (insuficiencia o deficiencia) de vitamina D es un problema clínico especialmente prevalente en ancianos con fracturas de baja energía, sobre todo de cadera, aunque también se ha relacionado con fracturas de estrés y de alta energía.
Son muchas las evidencias que apoyan la necesidad de mantener unos niveles adecuados de vitamina D en sangre para reducir el número de fracturas por fragilidad, favorecer la consolidación de las mismas, mejorar la función neuromuscular de los pacientes, evitar las caídas, prevenir las infecciones quirúrgicas o mejorar la duración de las artroplastias.
Sin embargo, no es habitual que el cirujano ortopédico y traumatólogo considere determinar los valores de vitamina D en este tipo de pacientes e instaurar el tratamiento adecuado.
Se recomienda mantener niveles superiores a 30-40ng/ml (75-100nmol/l) de vitamina D y la ingesta, en casi todos los casos, de 800 a 1.000UI/día de vitamina D para alcanzar estos niveles.


Palabras clave Vitamina D. Fractura. Artroplastia.

Aspectos de interés para el cirujano ortopédico y traumatólogo sobre la vitamina D
Mesa-Ramos, M.; Caeiro-Rey, J.R.; Etxebarría-Foronda, I.; Carpintero-Benítez, P.
Publicado en Rev Ortp Traumatol. 2012;56:164-73. - vol.56 núm 02

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